A est@s ti@s no se les ve en las tapias de las bodegas, donde los rumanos y los moritos se hacen su chozo con un palé y unos plásticos y ponen cada día el reloj a la 7 de la mañana para levantarse a la vendimia, a las cebollas o a las patatas.
A estos no se les ve a las puertas de las clínicas donde se cometen asesinatos protegidos por el anonimato que nos ha anunciado la ministra Aido-pocoalaescuela.
A estas tampoco se las ve en las plazas de los pueblos vascos defendiendo el derecho a la vida.
Tampoco se les ve en las leproserías de la India, o tumbados en la plaza de Tiananmen denunciando lo que hay que denunciar.
Que no sufra el toro, que nobleza de corazón la de estos personajillos!!!
No engañáis ni al Juli cuando tenía 6 añejos y empezó a coger la franela.
