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Proclamación de la Segunda República.
Con solo un tercio de los resultados municipales escrutados y con una ventaja parcial de concejales monárquicos de cuatro a uno el triunfo en las ciudades se interpreta como un plebiscito a favor de la instauración inmediata de la República. El Rey, sin abdicar, ese mismo día sale de España.
Para complementar, démos los siguientes detalles:
1) El general Sanjurjo, jefe de la Guardia Civil, transmite a los cuarteles de que, en caso que los republicanos inicien movimientos violentos, la fuerza pública debe abstenerse de actuar. El cablegrama es interceptado por un telegrafista republicano, que lo transmite a los jefes republicanos.
2) El general Berenguer, jefe del Ejército, transmite idénticas instrucciones a las Capitanías Generales. Los oficiales de tendencia republicana se lo hacen saber a sus jefes republicanos.
3)Los miembros del Pacto de San Sebastián (jefes máximos de las candidaturas republicanas) interpretan los primeros resultados con optimismo CON VISTAS A MEJORAR EN LAS SIGUIENTES ELECCIONES A DIPUTACIONES Y A CORTES.
Miguel Maura, conocedor de los mensajes de Sanjurjo y Berenguer (y hermano de Gabriel Maura, Duque de Maura, principal consejero del Rey), contesta que de próximas elecciones, nada de nada: esa misma tarde pueden tomar el poder. Exige que masas republicanas se echen a las calles,proclamando el triunfo de la República y pide a Alcalá Zamora que vaya a Palacio a exigir la renuncia del Rey así como la transferencia del poder a un Gobierno Provisional, formado por los miembros del Pacto de San Sebastián.
4) Siguiendo la recomendacion del audaz Miguel Maura, Niceto Alcalá Zamora (como Miguel, antiguo ministro monárquico, que ha cambiado de chaqueta) se presenta en Palacio (estamos en el día 14 de Abril) y, frente al intento del Gabriel Maura, hermano de Miguel, de negociar un Gobierno de coalición para preparar unas elecciones a Cortes Constituyentes, exige que el Rey abandone inmediatamente el poder y España con la fórmula "al atardecer no podemos garantizar la seguridad del Rey" (lo que acobarda sobremanera a Alfonso XIII, quien desde hace semanas sufre presiones para abandonar de la Reina, la inglesa Victoria Eugenia, sobrina del Zar de Rusia, asesinado, junto a toda su familia, por los bolcheviques de Lenin; la reina teme correr la misma suerte que su tío).
Excepto Gabriel Maura, que pide resistir, pues han ganado las elecciones, los demás consejeros del Rey (el conde de Romanones, entre ellos) recomiendan a éste abandonar.
El Duque de Maura redacta el escrito de abandono, en el que el Rey no abdica para intentar mantener sus derechos cara al futuro.
El conjunto de estos hechos suponen un Golpe de Estado de los republicanos que, con la complicidad abandonista de los débiles monárquicos (que temen que su resistencia pueda abocar a una guerra civil), se hacen ilegítimamente con un poder que no han ganado en las urnas.
El nuevo Gobierno republicano, autonombrado, y los que le sucedieron nunca quisieron proclamar los resultados definitivos de las elecciones municipales del 12 Abril 1931, lo que confirma su ilegalidad, ilegitimidad e ilicitud, pues elecciones cuyos resultados no son proclamados no son válidas.
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