Lo primero que me vino a la cabeza cuando leí algunas de las preguntas fue aquello que cuentan del famoso torero del primer tercio del S. XX, Juan Belmonte, que fue invitado al palco de presidencia una tarde que no toreaba.
El presidente se dirigía a él como “Don Juan”, y con el máximo respeto.
Un amigo que acompañaba al diestro, extrañado, interrogó al diestro sevillano por la razón de esa actitud, a lo que éste le explicó que anteriormente había sido picador de su cuadrilla.
“¿Cómo, de simple picador, ha llegado a Presidente?”, preguntó entonces; respondió Belmonte: “
Pues, ya ves, degenerando…”.Luego me acordé de la profundidad de Ortega y Gasset y de las greguerías de Gomez de la Serna y no tuve por menos que volver a recordar aquello de Belmonte.
Ahora Pepe ya sabes por qué me dicen jodefiestas
