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Mi recuerdo para los que no nos van a acompañar en la cena de Nochebuena. Mi carniño para todas esas familias que van a tener una silla vacía.
Andy y Lucas lo bordan. Cuando los escucho me tiembla la barbilla.
El mira hacia el cielo, llorando bajito, Le cuenta a una estrella, creyendo que es ella Le tira besos, desde su ventana, y le pide a la luna… Que cuando la vea, le diga al oído, que quiere tenerla durmiendo a su vera, con él en la cama tan fría y vacía… y llora de pena, que pena.
Y desde el día en que Dios, se la llevo, una lagrima espita en su corazón a el se le clavo. Recuerda su voz, y tiembla al pensar cuando sueña de noche con ella, y se echa a llorar.
Abuelo, no llores que pronto vendrá la luna, y bajara del cielo una estrella, alumbrando el camino y allí estará contigo la abuela Te esperara allí arriba en el cielo, y te dirá bajito te quiero, no quiero que me llores abuelo.
Solo, le queda el recuerdo como una condena, que lleva por dentro, y corre sus venas mirando una estrella que en cuatro paredes, se come sus penas Solo tú siempre estas solo, digan lo que digan, te han dejado solo, como dice el dicho, tú cría cuervos y te sacarán los ojos, los ojos
Y desde el día en que Dios, se la llevo, una lagrima espita en su corazón a el se le clavo. Recuerda su voz, y tiembla al pensar cuando sueña de noche con ella, y se echa a llorar.
Abuelo, no llores que pronto vendrá la luna, y bajara del cielo una estrella, alumbrando el camino y allí estará contigo la abuela Te esperara allí arriba en el cielo, y te dirá bajito te quiero, no quiero que me llores abuelo
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