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MUJER.- Sí, dígame.
S.- Oye, ¿está Eduardo?
M.- Sí. ¿De parte de quién?
S.- Boro.
M.- ¡Ah, espera un segundín!
(Se pone Eduardo.)
E.- Sí.
S.- ¿Qué hacemos el domingo en el despacho?
E.- De entrada te diré que eres un maricón, un hijo puta, un cabrón y de todo.
S.- ¿Por qué?
E.- ¿Eh? Mira: Se está muriendo el padre Juan Francisco, tú lo sabes y no me lo dices. Te vas a Madrid a la presentación de la revista de Fontán. No me llamas para que vaya contigo ( ) Pues macho, me voy el martes. Te pensaba dejar fuera, pero me da pena. Me voy a hacer financiero. Me voy el martes a Sevilla.
S.- ¿A qué?
E.- Voy a ver si hago unas cosas con la Expo.
S.- ¿De qué?
E.- Está ahí Ruidera de jefe.
S.- ¿Pero qué vas a hacer?
E.- ¿Eh?
S.- ¿De qué vas a comprar?
E.- Voy a ver, ahora que han echado a Juan Guerra, a ver si
S.- A ver si
E. - A ver si lo sustituyo.
S. - Pero bueno, ¿pero vas a comprar o vender?
E.- ¿Eh?
S.- ¿Qué vas a vender?
E.- Voy a que Ruidera me explique lo que tengo que hacer. Voy a ponerme a sus órdenes.
S.- Pero explícale... A mí también, ¿eh?
E.- ¿Eh?
S.- Explícale lo mío aquí.
E.- ¿Quieres que te _meta_ en el ajo, eh?
S.- Claro.
E.- Vamos a vender y a comprar, y a hacer de intermediarios.
S.- Claro.
E.- Para ellos.
S.- Claro.
E.- ¿Sabes? Me voy el martes con él, a Sevilla, y el miércoles estoy en Madrid.
S.- ¡Ah, muy bien!
E.- ¿Eh? No paro de viajar.
S.- Yo seguramente estaré el jueves.
E.- ¿El jueves en Madrid? Pero entonces, ¿cómo te van los negocios? Me han dicho que ahora eres empresario inmobiliario también. ¿0 te dedicas a la construcción?
S.- Sí. Oye, ¿tú tienes ahí alguna S.L. (sociedad limitada) que sobre?
E.- Alguna S.L. que me sobre... Puedo tener una, si.
S.- Pues consigue una S.L.
E.- ¿Sí?
S. - sí.
E.- Pero, ¿por qué no quieres tú constituir una?
S.- No. Por una sencilla razón: porque quiero tener una S. L.
E. - Sí.
S.- Constituida en Alicante...
E.- Sí.
S.- Y que pueda poner... Porque yo ya tengo. Mira las acciones de Torneo (sociedad de gestión).
E.- Sí.
S.- Tengo una de Invalesa.
E.- Sí.
S.- Y tengo la del grupo Futuro Financiero.
E.- Sí.
S.- Y quiero hacer o comprar una sociedad más.
E.- Sí.
S.- ¿Eh? Todas ésas son pequeñitas, de tres o de cuatro. Pero eso se van a hacer muy grandes...
E.- Tú recuerdas que tienes una en Valencia de hace mil años que se llama Publimar, ¿no?
S.- Sí, pero ya no sé ni dónde está.
E.- Que no la hemos liquidado ni nada. ¿Eh?
S.- Claro. Podíamos mover la de Publimar.
E.- Y cualquier día vendrá Hacienda y nos pegará un paquete.
S. - sí.
E.- Por no declarar. Aunque sea negativo. ¿Eh? Yo tengo un par de sociedades aquí que te pueden servir ( ... ) Yo a lo mejor tengo una agencia en Silla, aparte de en Ondara, y te meto a ti también.
S. - ¿El qué?
E.- ¿Eh? Porque Javier Sánchez Lázaro, el tío éste que está aquí en Benidorm.
S. - sí.
E.- A lo mejor se queda con el solar y hacemos ahí una cosilla, ¿eh? Tú haces de intermediario de la venta, que yo no puedo, y tú pides la comisión a Javier Sánchez Lázaro. ¿Eh? Y luego nos la repartimos bajo mano.
S.- Pero, ¿para venderlo a ... ?
E.- ¿Eh?
S.- Para vender...
E.- Para vendérselo o permutárselo. Da igual porque además le da igual permutar que vender a este tío amigo mío.
S. - Pero si ha cerrado el trato conmigo ya.
E.- Hijo puta. Si comió conmigo el miércoles en Madrid y quedó en hablar con éste.
S.- ¿El miércoles?
E.- El miércoles comimos juntos en Madrid.
S.- ¿Este miércoles?
E.- Sí, este miércoles pasado. ¿No te lo ha dicho?
S.- El martes estuvo conmigo.
E.- Espérate, espérate. Que yo te diga qué día fue. El miércoles
S.- ¿El martes te dijo que había estado conmigo?
E.- Sí, sí, que había estado contigo.
S.- En Valencia
E.- Sí, sí. Que había ido. Y el miércoles
S.- Y el miércoles. ¿Ya me vende?
E.- ¿Eh? Y el miércoles te había vendido ya.
S.- Qué cabrón.
E.- No te puedes fiar.
S.- Lo pagaron a mano.
E.- ¿Eh?
S. - Lo pagaron a mano.
E.- El miércoles comió en Madrid, conmigo. Comimos con Álvarez Cascos.
S. - ¡Que tío, macho
E.- Bueno, oye, si no sales diputado y soy presi dente por Valencia te haré diputado por Alicante.
S.- Hombre, eso sí.
E.- ¿Eh?
S.- Eso sí, que tendré que irme por el término de Ondara. Como ahora voy a edificar
E.- Como ahora eres empresario de Ondara, pues sales por La Marina Alta.
S.- ¡Joder!
E.- ¿Eh?
S.- ¡Que tío!
E.- Y nada.
S.- El Bosch, me había vendido. Al día siguiente.
E.- Al día siguiente.
S.- Es que no ha dejado pasar ni veinticuatro horas, ¿eh?
E.- Nada, no habías llegado porque fue al medio día... Fue a las dos de la tarde.
S.- Joder, qué tío. Ahora le voy a decir... Entonces... ¿Ha dicho que el Sánchez va a hacerlo o va a ver el solar?
E.- Sí. Si le interesa, ¿eh?, en vez de hacer la negociación el Bosch, la haces tú.
S.- Hombre claro, porque no tiene ni puta idea.
E.- Tú como si lo tuvieras ya eso adjudicado, ¿no?
S. - sí. 1
E.- Y entonces le dices, bueno yo una comisioncita. Le pides dos millones de pelas o tres de lo que quieras...
S.- Bueno, le pido más...
E.- ¿Eh? Lo que te dé y me das la mitad bajo mano.
S.- Pues si tenemos que repartir, joder...
E.- Y yo le digo: págale el contrato a este chico que...
S.- Si tenemos que repartir, macho... Tenemos que pedirle un poco más.
E.- Claro, un poquito más. Yo es que no sé ni lo que vale el solar ni nada.
S. - Yo se lo explicaré.
E.- ¿Eh? Ya se lo explicarás tú y le sacas la pasta. Y te contaré, mantén en secreto lo de Sevilla, ¿eh? El miércoles me llamas y te cuento lo de Sevilla.
S.- Bueno, claro que sí.
E.- Me voy a que me lo expliques. A ver cómo puedo... Voy con un planteamiento fácil. Me sentaré a comer con él y le diré a ver cómo puedo rascar yo aquí.
S.- Claro.
E.- Así, pura y simplemente. ¿Eh? Que me dé diversas opciones y me quedo con la más fácil. Pero me tengo que hacer rico porque estoy arruinado, Boro.
S.- ¿Sí, cómo ha sido eso? Estás trabajando como un cabrón.
E.- Estoy trabajando mucho, pero estoy arruinado. S.¿Y eso?
E.- Me lo gasto todo en política. No ves que no tengo sueldo como tú. Que cobras de lo que trabajamos todos los españoles.
S.- Claro.
E.- Pues eso es lo que pasa. ¡Ay ... !, tengo que ganar mucho dinero, me hace falta mucho dinero para vivir. Ahora me tengo que comprar un coche. ¿Te gusta el Vectra 16 válvulas?
Efectivamente, la E es de Eduardo Zaplana, uno de los mejores politicos de los ultimos tiempos. Seguimos con el cachondeo.
Sigo pensando que no todos son como el y que prefiero que nuestros politicos sean gente preparada y bien pagada (que no bienpagá).
Os dejo con un breve historial del susodicho. Disfrutarlo.
S.C.
El libro Zaplana: El brazo incorrupto del PP, de Alfredo Grimaldos, es una biografía política del actual portavoz del grupo parlamentario popular en el Congreso. Su trayectoria está marcada por la ambición, la capacidad de crear grupos de incondicionales gracias a los favores mutuos y la utilización de cada responsabilidad política como trampolín para una aspiración mayor. Pero sobre todo está marcado por los escándalos: desde las tramas de comisiones ilegales y financiación ilegal del PP en torno al caso Naseiro en sus inicios, a su llegada a la alcaldía de Benidorm gracias a una tránsfuga socialista, los agujeros tras su paso por la Generalitat valenciana o el Ministerio de Trabajo o sus ya más recientes vínculos con el “Pocero”. De todos ha salido indemne: ¿lo hará también del desmoronamiento de las teorías de la conspiración, de la que ha sido uno de los principales jaleadores? Noticias relacionadasPedro J y Losantos lanzan la campaña salvemos a Zaplana Tensa Navidad en la familia popular Grimaldos establece en el libro un perfil de Zaplana para explicar su trayectoria política: “no es religioso como su compañero Acebes, simpatizante de los Legionarios de Cristo, o Francisco Camps, su sucesor al frente de la Generalitat valenciana, cercano al Opus Dei. Él se caracteriza por no tener muchos principios, pero quizá es precisamente ese el secreto de su éxito”. De hecho aparece en la Enciclopedia Británica como ejemplo de político vinculado a oscuras tramas de financiación a raíz del caso Naseiro.
Clientelismo como aval político A pesar los escándalos, de su indefinición ideológica y de una limitada capacidad intelectual (su único libro está plagiado de una obra de su colaborador Martínez Pujalte), Grimaldos señala la clave de la supervivencia de Zaplana: “la negociación inmediata para repartirse cuotas de poder. Ahí sabe moverse como nadie. Constituye un ejemplo del triunfo del político sin escrúpulos para pactar con unos y con otros, en el contexto de una sociedad desinformada y acrítica”.
Impulso de la mano del suegro El libro señala la trayectoria de Zaplana. Inicia su carrera política en el Partido Demócrata Liberal, que acaba siendo absorbido por UCD. Pero el principal impulso a su carrera política se produce a raíz de su matrimonio con Rosa Barceló, ya que su familia política, de poderosos hosteleros, le permite acceder a un amplio mundo de contactos y apoyos. Tras el batacazo electoral de UCD empieza a colaborar con AP, y ya reconvertido ésta formación en el ascendente PP, se afilia a los populares en 1988 de la mano del influyente clan de Valladolid, que Aznar privilegió en sus comienzos.
Gallardón, única herida del caso Naseiro Ya como popular, Zaplana sale indemne del caso Naseiro, unas grabaciones de la policía a raíz de una investigación sobre drogas que descubren una trama de financiación ilegal del partido y de sus dirigentes. El Tribunal Supremo archiva el caso porque considera que las pruebas se consiguieron investigando otra trama. En cualquier caso, las grabaciones dejan una frase mítica de Zaplana a otro popular que actuaba de intermediario en la venta de un solar: “le pides dos millones de pelas o tres (…) lo que te dé y me das la mitad bajo mano”. Este caso le deja una secuela, un enfrentamiento soterrado con Gallardón, que en su momento pidió que se prescindiera en el PP de los implicados en el escándalo.
La Bienpagá de Benidorm Zaplana accede a la alcaldía de Benidorm gracias al voto de una concejala socialista tránsfuga, Maruja Sánchez, conocida en la localidad valenciana como la “Bienpagá” y que continúa disfutando de un salario a cargo de la Corporación Municipal 16 años después de cambiar su voto. Sánchez ha percibido de las arcas públicas, desde su deserción, más de 100 millones de pesetas, Su familia también se ha beneficiado de cargos públicos. En la alcaldía, Zaplana empieza a promocionarse para su próximo objetivo. Antena 3 cobra 110 millones de pesetas por promocionar la ciudad en 89 anuncios y 30 programas. Zaplana está incluido en el paquete y es entrevistado en varios programas.
Asalto a la Generalitat valenciana Después de ganarse el apoyo de las diferentes familias del PP valenciano, entre ellas las de Carlos Fabra, el líder del partido en Castellón, y tras sólo tres años en la alcaldía, Zaplana abandona Benidorm para optar a la presidencia de la Generalitat valenciana en 1995. Lo consigue gracias al apoyo del populista partido derechista Unión Valenciana, con cuyo líder, Vicente González Lizondo, cerró un acuerdo conocido como “pacto del pollo” porque se repartían las piezas del poder cómo de si de muslo, pechuga y alas se tratara.
Salto al Ejecutivo En la Generalitat dejó recuerdos imborrables como la faraónica y ruinosa Terra Mítica, el multimillonario contrato a su amigo Julio Iglesias a cambio de promocionar la comunidad o el recurso de la Canal 9 y otros instrumentos públicos para devolver favores. No sólo sobrevivió a esos casos y otros, sino que fue promocionado al Gobierno central como ministro de Trabajo y Asuntos Sociales en 2002.
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